Áreas de práctica
Derecho civil y familia
Alimentos, tenencia, régimen de visitas y procesos civiles — las decisiones que tocan tu vida y tu casa.
Los procesos de familia tienen algo que los distingue del resto: del otro lado casi nunca hay un desconocido. Eso los vuelve más lentos de lo que la gente espera y más agotadores de lo que el expediente deja ver. Buena parte del trabajo consiste en que las decisiones se tomen con la cabeza fría y en el momento correcto.
Alimentos
Es la consulta más frecuente, y casi siempre llega con las dos mismas preguntas: cuánto y cuánto demora.
Sobre el cuánto: la pensión no sale de una tabla ni de un porcentaje fijo. Se fija ponderando las necesidades de quien la recibe y las posibilidades reales de quien debe pagarla, considerando también sus otras cargas familiares. Por eso dos casos que parecen iguales terminan en cifras distintas, y por eso lo que se acredite —ingresos, gastos del menor, situación de cada parte— pesa más que lo que se argumente.
Sobre el tiempo: depende del juzgado, de si la otra parte colabora o dilata y de si hay que acreditar ingresos que no están a la vista. Prefiero darte un rango realista cuando vea tu caso antes que una cifra bonita que después no se cumpla.
También se puede pedir aumento, reducción o exoneración cuando las circunstancias cambian, y actuar cuando la pensión fijada simplemente no se paga.
Tenencia y régimen de visitas
En tenencia el criterio que ordena todo lo demás es el interés superior del niño: no se trata de quién tiene más razón en el conflicto de pareja, sino de qué arreglo protege mejor al menor. Los acuerdos a los que llegan los padres pesan, y cuando no hay acuerdo hay que acreditar, no solo afirmar.
El régimen de visitas es la otra cara: el derecho del niño a mantener el vínculo con el padre o la madre con quien no vive. Se puede fijar, modificar y también hacer cumplir cuando se incumple de forma sistemática.
Violencia familiar
Si hay violencia, el orden de las cosas cambia: primero las medidas de protección, después todo lo demás. Es un proceso distinto, con plazos propios y con consecuencias penales para el agresor, y conviene entender desde el inicio cómo se conecta con el proceso de familia que ya exista.
Procesos civiles
Además de familia, acompaño procesos civiles: obligaciones que no se cumplen, contratos, desalojos y asuntos patrimoniales. Si no es un caso que pueda llevar, te lo digo en la primera conversación en lugar de aceptarlo y averiguarlo después.
Cómo trabajo estos casos
- Reviso qué se puede acreditar antes de prometer un resultado.
- Te explico el camino completo, con sus tiempos, antes de que decidas empezar.
- Cuando hay margen para acordar, lo exploro: un acuerdo temprano suele valer más que una sentencia tardía.
- Cuando no lo hay, se litiga.
Las dudas que aparecen primero están en preguntas frecuentes, y si tu caso tiene además un componente penal, en derecho penal explico cómo funciona esa parte.